EL PAIS ūüĒĶ Por qu√© Nike decidi√≥ preguntar primero a las mujeres cuando empieza a crear nuevas zapatillas – Shango Media
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EL PAIS ūüĒĶ Por qu√© Nike decidi√≥ preguntar primero a las mujeres cuando empieza a crear nuevas zapatillas

La campeona mundial de los 100 metros lisos, Sha‚ÄôCarri Richardson, luce en las competiciones unas largu√≠simas y coloridas u√Īas postizas. Son, seguramente, el punto m√°s llamativo de la poderosa imagen de esta joven tejana. Impresas en 3D y luego lacadas, las que luci√≥ el pasado mes de abril en Par√≠s, en un gran evento en el que Nike present√≥ sus innovaciones con vistas a los Juegos Ol√≠mpicos de este verano, hab√≠an salido del mismo sitio que las sofisticadas zapatillas de tacos con las que compite. Es decir, del LeBron James Innovation Center de Nike, un espectacular edificio en la sede de la compa√Ī√≠a en Beaverton, Oreg√≥n, donde unas 700 personas trabajan con todo tipo de tecnolog√≠a puntera en los campos de los materiales, la biomec√°nica o la inteligencia artificial para crear nuevos productos. ‚ÄúNo es algo superficial. Estamos comprometidos con las necesidades de nuestras atletas, de la cabeza a los pies y desde el rendimiento hasta el estilo‚ÄĚ, explica Heidi O‚ÄôNeill, una de las m√°ximas directivas del gigante estadounidense de la ropa y el calzado deportivo.

El deporte femenino est√° despegando. Hay se√Īales por todas partes. En Espa√Īa, por ejemplo, los triunfos de la selecci√≥n de f√ļtbol han atra√≠do todas las miradas. En Estados Unidos, 18,7 millones de personas vieron la final de la Liga universitaria de baloncesto femenino, bastantes m√°s de las que suelen ver las finales de la NBA. En la parte comercial, las campa√Īas protagonizadas por mujeres deportistas son m√°s efectivas que el resto (desde un 16% en el caso de Nike hasta un 69% en el de Adidas), seg√ļn la empresa de an√°lisis de audiencias televisivas EDO, que mide el impacto de la publicidad a partir de las b√ļsquedas en internet. ‚ÄúLas empresas son muy conscientes del creciente potencial del mercado y se han posicionado estrat√©gicamente para captar esta demanda. Yo dir√≠a que esto se debe tanto a las fuerzas del mercado como a las expectativas sociales‚ÄĚ, se√Īala la investigadora de la Universidad de M√°nchester Sam Chandrasekara, coautora del libro Materials and Technology for Sportswear and Performance Apparel (materiales y tecnolog√≠a para ropa de alto rendimiento), CRC Press, 2016.

Efectivamente, las firmas se van posicionando, cada una en funci√≥n de sus estrategias, de su personalidad y, por supuesto, de sus posibilidades. Que en el caso de Nike son, indudablemente, muchas, tal y como ha podido comprobar esta revista despu√©s de asistir, invitada por la marca, al gran evento preol√≠mpico de Par√≠s y de visitar la sede de la multinacional en Oreg√≥n. La empresa se muestra orgullosa de su historia de apoyo a las mujeres, que incluye el impulso en los a√Īos setenta de la igualdad en el deporte universitario, el respaldo en los ochenta a la primera campeona ol√≠mpica de marat√≥n femenino, Joan Benoit Samuelson, o numerosos patrocinios a ligas y asociaciones femeninas, aunque hay que recordar que tambi√©n se ha tenido que enfrentar a alguna pol√©mica por su relaci√≥n con las atletas ‚ÄĒen 2019 cambi√≥ su pol√≠tica contractual con las deportistas durante su embarazo tras las quejas de la velocista Allyson Felix‚ÄĒ y por graves acusaciones de sexismo dentro de su estructura.

‚ÄúMe gusta pensar que Nike siempre ha estado ah√≠ y que ahora se est√° dejando todav√≠a m√°s la piel‚ÄĚ, asegura O‚ÄôNeill, presidenta de consumo, producto y marca de la multinacional. Habla del think tank de mujeres creado en 2022 para apoyar a las deportistas y asegura que han duplicado el gasto en ‚Äúinnovaci√≥n espec√≠fica para la mujer en los √ļltimos cuatro a√Īos‚ÄĚ, aunque sin dar cifras concretas. ‚ÄúY acabamos de empezar. Creo que todav√≠a hay mucho potencial‚ÄĚ, a√Īad√≠a en el palacete de la antigua Bolsa de Par√≠s por el que desfilaron en abril 40 atletas de √©lite luciendo las novedades de la marca.

A m√°s de 8.000 kil√≥metros de distancia, en Beaverton, una veintena de personas se afanaban un par de meses despu√©s en explicar en qu√© se traduce ese esfuerzo. En mitad de un id√≠lico paisaje boscoso, estamos ahora en el LeBron James Innovation Center, uno de los m√°s de 75 edificios repartidos por las 162 hect√°reas que ocupa la sede mundial de Nike. En √©l, la marca reuni√≥ hace algo menos de cuatro a√Īos por primera vez a todos los trabajadores dedicados de una u otra manera a innovar.

El Sports Research Lab (laboratorio de investigaci√≥n deportiva) est√° en el piso superior, arriba del todo; una declaraci√≥n de intenciones que supuso un desaf√≠o ingenieril, ya que el espacio incluye, entre otras cosas, una cancha de baloncesto y medio campo de f√ļtbol, enmarcados por una pista de atletismo, sembrados de sensores y rodeados de c√°maras que recogen cada peque√Īo detalle de los movimientos de los atletas que pasan por all√≠ cada d√≠a, algunos profesionales y otros aficionados. El a√Īo pasado fueron unos 4.000; el 75%, mujeres.

All√≠, junto a las pistas de entrenamiento, Bridget Munro, investigadora principal de innovaci√≥n para mujeres, mostrar√°, casi al final de una visita organizada en varias estaciones, los productos con los que Nike compite en el cada vez m√°s disputado sector de los sujetadores deportivos y la ropa especialmente preparada para usar durante la menstruaci√≥n y el embarazo. Poco antes, Dan Judelson, director de investigaci√≥n de ropa deportiva, presentaba a Hal y Haley, los maniqu√≠es animados, masculino y femenino, que sudan sin parar en una de las c√°maras clim√°ticas en las que estudian c√≥mo transpira el cuerpo humano en distintas condiciones de fr√≠o, calor y humedad. En ellas desarrollaron las chaquetas para runners de la l√≠nea Aerogami, cuyas tiras de material especial que se abre con el sudor y se cierra cuando este se seca ‚ÄĒde modo que no hace falta estar subiendo y bajando cremalleras o quit√°ndose la prenda durante la carrera‚ÄĒ est√°n colocadas un poco m√°s abajo en el modelo de mujer.

Pero m√°s all√° de la ropa, el giro en femenino m√°s llamativo de la marca est√° probablemente en la secci√≥n de zapatillas. Lleg√≥ el d√≠a en que rompieron con la idea de ‚Äúsi creas algo para un atleta de √©lite hombre, va a funcionar para todo el mundo‚ÄĚ, explica Kathy Gomez, vicepresidenta de innovaci√≥n en calzado de Nike. ‚ÄúHace unos cuatro a√Īos, decidimos que √≠bamos a empezar todos los proyectos con mujeres. Y no es que no vayamos a poner a prueba a los hombres o a no entender a los atletas masculinos, sino que empezaremos con mujeres, pasaremos m√°s tiempo con ellas y lo haremos desde su perspectiva‚ÄĚ, explica.

Por ejemplo, hace unos meses lanzaron las GT Hustle 3. La idea de esta l√≠nea era trasladar al baloncesto los avances logrados en las zapatillas de marat√≥n para consumir menos energ√≠a, pero en vez de empezar a construir el modelo en una talla 46, la promedio para ellos, lo hicieron en una 39-40, la media de las baloncestistas. Y, a partir de ah√≠, ‚Äútodo giraba en torno a la mec√°nica, las preferencias y el rendimiento de ellas‚ÄĚ, explica Emily Farina, investigadora experta en biomec√°nica. Ellas fueron las que empezaron a probar los prototipos hasta que lograron una versi√≥n con la que, asegura Farina, se consume menos energ√≠a.

‚ÄĒ¬ŅEs entonces una zapatilla para mujeres? ¬ŅEn qu√© se diferencia de una para hombres?

‚ÄĒNosotros hacemos zapatillas de baloncesto para todo tipo de jugadores, de todos los niveles, hombres y mujeres. En este caso se trataba de empezar por las mujeres, no de comparar. No se trataba de medir a unas y luego a los otros y encontrar la diferencia. As√≠ es como mucha gente se acerca a los productos espec√≠ficos para mujeres, pero nosotros quer√≠amos hacerlo de otro modo. No puedo darte una lista de cosas que son diferentes en ellos y ellas, solo puedo decirte que este calzado fue optimizado usando el punto de vista de las deportistas. En este caso, una vez hecha la innovaci√≥n, lo escalamos y construimos la talla 46.

Otro ejemplo: cuando se dieron cuenta de que algunos corredores, sobre todo mujeres, estaban teniendo problemas para adaptarse a los √ļltimos modelos de sus superzapatillas, esas que sacudieron en 2016 el mundo del atletismo cambiando la cl√°sica suela estrecha de las deportivas para correr por otra con una placa de carbono y abundante espuma reactiva, y desencadenaron de paso su en√©sima carrera comercial con Adidas. Por eso, en la √ļltima revisi√≥n de sus Alphafly 3 ‚ÄĒhan vuelto a unir la suela que hab√≠an dejado abierta detr√°s de los airbags para aumentar el rendimiento‚ÄĒ han participado activamente las 120 que han formado parte del proyecto Dreamweaver. Este programa trataba de ayudar a un grupo de mujeres a lograr las marcas m√≠nimas para participar en las pruebas clasificatorias para los Juegos Ol√≠mpicos de Par√≠s. Quince de ellas lo consiguieron. Y en los dos a√Īos de proceso, la marca recopil√≥ todo tipo de informaci√≥n sobre sus necesidades biomec√°nicas, fisiol√≥gicas, psicosociales y de percepci√≥n durante los m√°s de 800.000 kil√≥metros que recorrieron en 70.000 sesiones de entrenamiento.

Las bases de datos son otra poderos√≠sima herramienta de innovaci√≥n para la compa√Ī√≠a. Baseline, por ejemplo, es un sistema de recogida y an√°lisis computacional de los datos b√°sicos de los atletas sobre la forma y el tama√Īo de sus pies, c√≥mo pisan, c√≥mo andan y c√≥mo corren, que ha almacenado ya la informaci√≥n de unas 3.000 personas. ‚ÄúEsta es nuestra comprensi√≥n fundamental de los deportistas. Es nuestro punto de partida‚ÄĚ, explica Jackie Shea, responsable del programa Baseline.

‚ÄúEl equipo de Nike siempre empieza cualquier conversaci√≥n haci√©ndome preguntas sobre mis necesidades espec√≠ficas como atleta para comprenderlas mejor‚ÄĚ, explica la brit√°nica Keely Hodgkinson, campeona europea y subcampeona mundial y ol√≠mpica de 800 metros. La p√≠vot de Las Vegas Aces A‚Äôja Wilson habla de los tira y afloja del proceso de pruebas: ‚ÄúYo soy una chica de zapatillas de ca√Īa baja, as√≠ que, si me traen botas altas, tengo que decir que no. No es f√°cil decir que no a Nike, pero a la vez es lo que esperan de ti; quieren que opinemos con honestidad, y eso es lo que me encanta‚ÄĚ. Wilson lanzar√° el a√Īo que viene su propia l√≠nea exclusiva de calzado de Nike. Hodgkinson ha colaborado en la creaci√≥n de las Air Zoom Victory 2 y Air Zoom Maxfly 2 y en el dise√Īo del corte y ajuste de los maillots de competici√≥n.

Precisamente, el uniforme de competici√≥n femenino del equipo estadounidense de atletismo para los Juegos de Par√≠s caus√≥ pol√©mica cuando se present√≥ en la capital francesa. Seg√ļn sus detractores, es una prenda min√ļscula en la entrepierna que sexualiza excesivamente a las atletas. La marca respondi√≥ que el modelo que ense√Īaron en aquel evento es uno del cerca de medio centenar que ofrecen. ‚ÄúLos atletas pueden elegir conjuntos que se adapten a su estilo y preferencias personales sin renunciar a la comodidad‚ÄĚ, dijeron en una nota.

Preguntada por sus preferencias est√©ticas, Hodgkinson responde: ‚ÄúMe gusta peinarme y maquillarme yo misma, pero, por ejemplo, utilic√© los servicios para atletas de Nike en el Precl√°sico de 2023 para peinarme y maquillarme; tambi√©n inclu√≠an accesorios y joyas. Me encanta la plataforma que tengo como atleta cuando compito, as√≠ que siempre quiero verme y sentirme lo mejor posible‚ÄĚ.

‚ÄúLuce bien, si√©ntete bien, juega bien‚ÄĚ es otra de las frases repetidas por varios de los ejecutivos y empleados de Nike que han atendido a esta revista en los √ļltimos meses. Se trata, cuenta O‚ÄôNeill, de tener en cuenta absolutamente todo lo que pueda marcar la diferencia para las atletas. ‚ÄúY su aspecto y su presencia forman parte de su confianza en esa carrera, en ese partido, en ese momento‚Ķ‚ÄĚ.

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